Soy Cris Gómez

    Certificada en Coaching Nutricional e Inteligencia Emocional por la Universidad Isabel I y Coaching Camp.

    Formada en Mindful Eating – Conscious Living y Mindfulness y Autocompasión por Cuca Azinovic.

    Chef de Cocina saludable por el Máster en Cocina y Alimentación Vegetariana 70% Cruda de Ana Moreno.

    Titulada en Herbodietética y Fitoterapia por ADYHEM.

    Actualmente estoy finalizando mis estudios como Técnico Superior en Dietética en la Universidad Alfonso X el Sabio.

    Pero lo realmente importante es cómo pasé de una vida de rechazo hacia mí misma, dietas y culpa, a una relación sana y placentera con la comida y con mi cuerpo. Esta es mi historia:

    Desde que tengo uso de razón he estado en conflicto
    con mi cuerpo y con la comida

    En el colegio sufría las burlas de mis compañeros por ser la gordita de la clase.
    En mi grupo de amigas era la gordita simpática y en casa me llamaban cariñosamente “gordi”.
    Fue en la adolescencia cuando empecé a rechazar la imagen que me devolvía el espejo. Como los chicos se fijaban en mis amigas antes que en mí, pensé que si conseguía estar delgada sería más valorada, más querida y mucho más feliz.
    Empezó mi aventura con las dietas, primero una, luego otra… Adelgazaba, luego me daba atracones, engordaba y vuelta
    a empezar. Mi relación con la comida y con mi cuerpo me hacía sentir atrapada en una espiral de control y descontrol, siempre pendiente de lo que comía y de lo que no, que si esto engorda que si esto no, que si me siento culpable por comer lo que no “debo”, que si me como esto a escondidas no se va a enterar nadie… Después estaba el diálogo conmigo misma. Me decía cosas como: eres horrorosa, cómo se va a fijar alguien en ti, no tienes fuerza de voluntad, fea, inútil, seguro se están riendo de ti… Mi autoestima estaba por los suelos, el sentimiento de derrota, tristeza y culpa eran una constante
    en mi vida. Estaba claro que algo no estaba funcionando. ¿Por qué pensaba que la felicidad estaba en ser delgada y cuando adelgazaba no era feliz? ¿Por qué volvía a engordar y seguía en lucha constante con mi cuerpo y con la comida? No quería mirarme en el espejo, ni ver mi reflejo, ni salir en fotos, ni ir a la piscina…

    Mi vida giraba en torno a la obsesión por adelgazar y a la creencia
    de que cambiando mi físico encontraría fuera lo que no tenía dentro de mí:
    amor y aceptación

    La última dieta que hice me llevó al hospital por posibles daños hepáticos. Tras recibir los resultados (afortunadamente buenos) y con el susto en el cuerpo, algo hizo “clic” en mi mente. Fui consciente de que jugar a buscar la felicidad en otro cuerpo que no era el mío estaba poniendo en jaque mi salud y no encontraba ninguna razón por la que pudiera merecer la pena. No podía seguir tratándome así. Deseaba encontrar la manera de sanar mi relación con la comida, de reconciliarme conmigo misma y de tratarme con respeto. La experiencia me decía una y otra vez que hacer dieta estricta e imponerme ejercicio físico no iban a sanarme ni me ayudarían a salir de la cárcel en la que me sentía prisionera. Vivir en esa restricción y en esa culpa no era la solución, tenía que existir algo más. Decidí ponerme en manos de profesionales y gracias a su ayuda, emprendí mi viaje hacia el cambio, la libertad y el equilibrio. Un camino de autoconocimiento en el que descubrí que no solo somos un cuerpo, sino que la mente y las emociones juegan un papel fundamental en nuestra vida.

    El cambio que tan lejos buscaba estaba dentro de mí

    He derribado mis muros, he dejado atrás las dietas y la culpa, me he dado permiso para disfrutar, atender mis necesidades, cuidarme, aceptarme, quererme y ser yo misma.

    En este viaje de aprendizaje, cambio y autoconocimiento, he encontrado mi pasión y mi misión de vida: ayudar y acompañar a todas las mujeres que quieran romper sus cadenas y sentirse libres en su vínculo con la comida y con su cuerpo.

    Te mentiría si te dijera que el camino del cambio hacia una vida saludable y en equilibrio es fácil. Si te digo que mi idea de adelgazar a toda costa desapareció de la noche a la mañana también te estaría mintiendo. Tras la firmeza en mi decisión de sanar y pese a desearlo profundamente, he flaqueado muchas veces, me he desviado del camino, me he caído y me he vuelto a levantar.

    Mi encuentro con el coaching, la inteligencia emocional y el mindfulness fueron decisivos en mi vida. No solo me inspiraron a convertirme en lo que soy profesionalmente, sino que personalmente me ayudaron a conocerme, a sentirme valiosa, a no olvidarme de mis fortalezas y a seguir firme en mi decisión de cuidarme, esta vez desde el amor, la libertad de elegir y el placer de comer sano y delicioso.

    No estás sola en el camino de descubrir, que todo lo que necesitas para llegar donde deseas, está dentro de ti. Recorrerlo bien acompañada es de gran ayuda.

    Escríbeme y cuéntame tu historia, estaré encantada de conocerla.

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