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Si no hago dieta, ¿cómo empiezo a cuidarme?

Es común que después de las vacaciones de verano o a principio de año nos hagamos la firme propuesta de empezar a cuidarnos (de nuevo). Cuando alguien nos habla de esas intenciones de “autocuidado” automáticamente entendemos que esa persona hará dieta y probablemente se apuntará al gimnasio. Es normal que pensemos así porque el paradigma reinante de nuestra sociedad es el paradigma de las dietas.

Como bien sabes yo no prescribo dietas, de hecho mi filosofía se basa en todo lo contrario, en la no dieta. Como te conté en un artículo anterior, no me parece ético prescribirlas porque no cumplen con el principio de no hacer daño. Ante esto, entiendo que te preguntes: si no hago dieta, ¿cómo empiezo a cuidarme?

Tenemos tan grabado a fuego que alguien nos tenga que decir cómo hacer las cosas que ante la idea de lo desconocido y de un nuevo enfoque nos entra el pánico. Desde pequeños ya nos enseñan a cumplir normas, empezamos a dudar de lo que sentimos y de lo que pensamos desde el momento en el que nos dicen el primer “no llores” o “no te enfades”.  Ante la idea de que lo que yo experimento está equivocado, me dejo llevar por otras voces que no son las mías, entonces hago lo que me dicen los demás y desconfío de mí. Esa es la base desde la que se mueve la industria de las dietas, no solo siembran inseguridad  e insatisfacción, sino que juegan con la baza de que no confiamos en nosotros mismos.

Es ahí cuando empezamos a buscar la mejor manera de cuidarnos. Nos vamos a internet, hacemos la dieta que le fue tan bien a nuestra amiga o recurrimos al método o tratamiento que esté de moda.  Todo esto nos mantiene inmersos en una serie de normas y mandatos externos que lo único que hacen es alejarnos de nuestra esencia, de nuestro ser. Actuamos desde un plano mental que no nos permite mirar hacia planos más profundos. Estamos tan desconectados de nuestra sabiduría interna que ni siquiera sabemos lo que necesitamos realmente. Cuidarse desde esas normas externas se convertirá en algo temporal, quizá porque estemos enfocados únicamente en la pérdida de peso y al no ver resultados abandonemos, o bien porque nos demos cuenta de que seguir esas normas es algo insostenible de por vida.

La clave está en que nadie puede decirte qué hacer y qué no porque solo tú eres la experta de tu vida, y por tanto deberías ser tú la que decidiera, desde tu sabiduría interior, desde una conexión y una escucha a tu cuerpo. Solo de esta manera serás capaz de cuidarte a largo plazo.

Ese es el camino que tenemos que empezar para aprender a cuidarnos sin dietas. No te sientas mal por haberlo hecho de otra manera en el pasado, si lo hiciste así es porque no conocías otra manera de hacerlo. Es posible que sientas que has fracasado, es normal que ahora desconfíes incluso de ti, pero tienes que saber que la culpa no es tuya, la culpa es del método. Las dietas no funcionan.

Si quieres empezar a cuidarte el primer paso es entender que si ese deseo nace desde un rechazo, cualquier acción que tomes será desde el miedo a lo que hay en el momento presente y no podrás sostenerlo a largo plazo. La forma de sanar es aceptando lo que hay aquí y ahora, mirar dentro de ti y empezar a trabajar en unos hábitos saludables (dejando fuera el peso) desde el amor y el respeto hacia tu persona, no desde el rechazo.

Se trata de desaprender para volver a aprender.

Si aprendes a aceptar el aquí y el ahora, a cuidarte cada día desde el momento presente con la intención de darte lo mejor, si te tratas con autocompasión y reconectas con tu sabiduría interna, solo así crearás un verdadero autocuidado que perdure en el tiempo. 

Esto no sucede de un día para otro, es un proceso que lleva su tiempo, distinto para cada persona. Sin embargo es un trabajo que tendrás que hacer solo una vez. Aparecerán miedos, inseguridades, lucharás con esa voz crítica que te acompaña desde hace tantos años, dudarás… pero sobre todo aprenderás y encontrarás un camino flexible, amoroso y placentero de cuidarte que te hará la vida más agradable y satisfactoria.

Como te he comentado en otras ocasiones, el camino es más fácil si lo haces acompañado.

Además de las asesorías personalizadas, imparto cursos y formaciones basados también en la filosofía del Método NutriCare. Con ellos te ofrezco conocimientos, herramientas y recursos para que puedas ir llenando tu mochila en tu camino de desaprender y aprender a cuidarte desde este nuevo enfoque de la no dieta.

El cambio comienza desde dentro.

Te dejo una imagen que encontré navegando por internet que representa muy bien esta última frase y lo que significa. Espero que te guste tanto como a mí.

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